Un ensayo presentado en el Congreso de la Sociedad Respiratoria Europea encontró alivio de uno de los síntomas más frecuentes de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y efectos sostenidos durante varias semanas

Un ensayo clínico sugiere que una intervención no farmacológica puede aliviar la falta de aire en personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica, una afección progresiva que limita actividades cotidianas y afecta a millones de pacientes.
La investigación fue presentada en el congreso de la Sociedad Respiratoria Europeaque se celebra en Barcelona y comparó ese método con una técnica respiratoria habitual, con resultados similares.
En el ensayo, se enseñó a los pacientes a utilizar la risa deliberada como ejercicio de respiración, y esto se comparó directamente con pacientes que utilizaban ejercicios de respiración tradicionales y un grupo de control que no realizaba ninguna práctica terapéutica.
Los investigadores sostienen que esta intervención vinculada al sonreír podría funcionar como un complemento accesible y de bajo costo dentro del tratamiento habitual, ya que puede realizarse en casa sin equipamiento ni supervisión especializada.
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es un conjunto de trastornos pulmonares que obstruyen el flujo de aire y vuelven más difícil respirar.
Incluye el enfisema y la bronquitis crónica, y se caracteriza por inflamación y cicatrices en las vías respiratorias, además de daño en los alvéolos, las pequeñas bolsas de aire del pulmón. Según detalla Cleveland Clinic, se trata de una enfermedad que suele empeorar con el tiempo y puede causar crisis con más falta de aire, tos, silbidos al respirar y aumento del moco.
El estudio detectó mejoras para aliviar en la falta de aire
La investigación sobre EPOC comparó la terapia de la risa con la respiración con labios fruncidos y encontró resultados similares en la disnea. (Imagen Ilustrativa Infobae)
El trabajo incluyó a 63 adultos con EPOC atendidos en el Hospital Municipal de Ankara Bilkent, en Turquía. Los participantes fueron divididos en tres grupos. Uno siguió la intervención evaluada en el ensayo, otro practicó respiración con labios fruncidos y el tercero no realizó ninguno de esos entrenamientos.
Durante ocho semanas, los dos grupos activos completaron sesiones de 30 minutos, tres veces por semana. La práctica de comparación consistió en inhalar por la nariz y exhalar lentamente con los labios casi cerrados, un recurso ya utilizado en pacientes con EPOC para facilitar la salida del aire que queda retenido en los pulmones.
Los efectos se mantuvieron durante un mes después del final del programa
Al terminar el seguimiento, los investigadores observaron que los dos grupos que realizaron ejercicios respiratorios presentaron menos dificultad para respirar que quienes no siguieron ninguna práctica. Además, ambos mostraron una mejora en su estado general de salud.
Ese efecto se mantuvo hasta un mes después del cierre de la intervención, incluso entre quienes completaron sesiones guiadas diseñadas para activar la respiración a partir de la risa, según la presentación difundida por la Sociedad Respiratoria Europea.
La investigadora Goncagul Aldan, docente y enfermera formada en la Universidad de Hacettepe, señaló que “las personas con EPOC a menudo sienten que les falta el aire, incluso durante actividades cotidianas sencillas. Esto reduce su calidad de vida y las hace cada vez más dependientes de los demás”.

También afirmó que “los resultados de este estudio muestran que tanto los ejercicios de respiración con labios fruncidos como la terapia de la risa pueden reducir de manera significativa la gravedad de la falta de aire en pacientes con EPOC, y este efecto se mantuvo incluso un mes después de que terminó el programa”, en declaraciones difundidas por la entidad organizadora del congreso.
