El frío volverá a marcar las mínimas durante los próximos días. El Servicio Meteorológico emitió alertas en cinco provincias

El aumento de temperaturas en Buenos Aires que se registró durante este miércoles marcó un quiebre respecto de las jornadas previas, cuando los termómetros llegaron a registrar valores por debajo de 2 °C en la Ciudad de Buenos Aires con presencia de escarcha sobre superficies como automóviles. La irrupción de aire más templado desde el norte elevó el piso térmico a cerca de 10 °C desde las primeras horas de la mañana.
El fenómeno tiene un responsable claro: un anticiclón centrado sobre el sur de Brasil que canaliza masa de aire más cálida hacia la región central de la Argentina, de acuerdo con Meteored.
Esa dinámica atmosférica convirtió este miércoles en el período de mayor confort térmico no solo de la semana, sino de un tramo prolongado de tiempo en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con máximas que estuvieron cerca de los 20 °C.
La tregua tiene fecha de vencimiento. Los pronósticos anticipan un cambio de circulación que llegará justo a tiempo para condicionar el fin de semana largo del Día de la Independencia, que en Argentina se extiende desde el jueves 9 de julio.
El feriado patrio traerá todavía algo de la influencia del viento noroeste durante la primera mitad del día, lo que sostendrá mínimas por encima de 10 °C en CABA. El cielo se mantendrá entre parcial y mayormente nublado, y las máximas volverán a rondar los 17 °C durante la tarde, según indicó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN)
Pero el cambio ya estará en marcha y advierten que hacia el tramo final del jueves el viento rotará al sudeste, impulsado por el avance lento de una zona frontal que se desplazará hacia el norte por el centro del país.

Ese giro marcará el inicio de una etapa más fresca e inestable. Entre el viernes y el sábado, el Gran Buenos Aires recibirá el aporte persistente de aire húmedo que ingresa desde el estuario del Río de la Plata, con cielos nublados y temperaturas mínimas que descenderán a un rango de entre 7 y 9 °C.
El cambio se percibirá con más fuerza en las máximas, que quedarán acotadas a valores por debajo de 15 °C, una caída sensible respecto de los picos registrados a comienzos de la semana.
En cuanto a los datos que brinda el SMN, en la Ciudad para el sábado se espera una mínima de 7 °C y una máxima de 15 °C, con el cielo nublado, aunque sin probabilidad de lluvia. Para el domingo, se prevé que el termómetro marque 13 °C como máxima y unos6 °C de mínima.
La inestabilidad atmosférica podría traducirse en precipitaciones débiles y aisladas entre el final del viernes y a lo largo del sábado, aunque Meteored precisa que la probabilidad de lluvias se mantiene, por el momento, por debajo del 30 %. No se trata de un escenario de lluvia generalizada, sino de un cielo cargado con chances acotadas de lloviznas dispersas.

El ente nacional también emitió distintas alertas en cinco provincias de cara al fin de semana largo patrio por el 9 de julio. Para el jueves, en todo el centro-sur de la provincia de Río Negro, el sur de Neuquén y el oeste de Mendoza, hay alerta amarilla por nevadas. El oeste de San Juan tiene advertencia del mismo color, pero por viento.
Para el viernes, las provincias de Río Negro y Neuquén tienen alerta amarilla por lluvias. En el noroeste neuquino la situación asciende a naranja.
En el oeste de Mendoza, el tiempo será marcado por los vientos y las nevadas: hacia el norte la alerta es amarilla y hacia el sur es naranja. En el oeste de San Juan y La Rioja hay advertencia amarilla por viento.
