Irán rechazó un alto el fuego de 45 días y elevó la tensión con Estados Unidos. El ultimátum de Donald Trump intensifica el conflicto en el estrecho de Ormuz.

Irán rechazó la propuesta de alto el fuego impulsada por mediadores internacionales y respondió al ultimátum de Donald Trump. El plan contemplaba una tregua de 45 días y la reapertura del estrecho de Ormuz. Sin embargo, Teherán desestimó la iniciativa y endureció su postura. La situación aumenta el riesgo de una escalada en una zona clave para el comercio energético global.
Irán rechaza el alto el fuego y mantiene su postura ante el ultimátum de Donald Trump
El gobierno iraní rechazó la oferta de alto el fuego que proponía detener las hostilidades a cambio de garantizar el paso de petroleros por el estrecho de Ormuz. Esta vía es estratégica, ya que por allí circula más del 20% del petróleo mundial. La negativa de Teherán se apoya en la idea de no ceder su principal herramienta de presión en plena negociación.
Desde Washington, Donald Trump ratificó su postura y sostuvo que el ultimátum es “improrrogable”. “Podemos destruir el país entero en un solo día y ese día puede ser mañana”, afirmó. El Pentágono, por su parte, destacó operaciones recientes como demostración de fuerza, incluyendo el despliegue de decenas de aeronaves en misiones militares.
Negociaciones estancadas y riesgo de escalada en el estrecho de Ormuz
Los intentos de mediación internacional no lograron avances. Países como Pakistán, Egipto y Turquía buscaron abrir una instancia de diálogo, pero las diferencias entre las partes persistieron. El objetivo era establecer una tregua temporal que permitiera negociar un acuerdo más amplio, sin resultados concretos.
Desde Irán, el portavoz Esmail Baghaei expresó: “La diplomacia es absolutamente incompatible con ultimátums, crímenes y amenazas de cometer crímenes de guerra”. En la misma línea, autoridades militares iraníes advirtieron sobre una posible intensificación de sus operaciones en respuesta a nuevas acciones.
El conflicto se desarrolla en paralelo a ataques cruzados en la región, con participación de Israel y otros actores. La cercanía del vencimiento del ultimátum mantiene en alerta a la comunidad internacional, ante el riesgo de una escalada que impacte en la seguridad global y en el suministro energético.
