La subcampeona de la primera edición del reality sufrió la pérdida de Vitorio y Donatella.

Luego de buscarlo por varios años, Tamara Paganini logró quedar embarazada a sus 42 años de dos mellizos, a los que los llamó Vitorio y Donatella. A los dos meses de gestación, los médicos le confirmaron una noticia que la devastó: el nene padecía una condición letal debido a que no se le había terminado de formar la cabeza.
Ante este lamentable hecho, Tamara sufrió severos picos de prisión que afectaron su salud y el desarrollo de la nena. Por esta razón, se decidió adelantar el parto a los seis meses y medio de embarazo.
“El nene nació y lo tuve yo en brazos hasta que se fue. Muy duro“, reveló en una entrevista la participante de Gran Hermano Generación Dorada. Por su parte, sobre Donatella, comentó: “Mejoraba, empeoraba y un día antes de que se vaya le sacaron el respirador y creíamos que nos íbamos con ella bien, pero ahí se fue”.
Con el inmenso dolor de las trágicas muertes, la pareja se logró unir aún más y viajaron a Estados Unidos para esparcir las cenizas de sus hijos.
Por qué Tamara Paganini decidió llevar a Estados Unidos las cenizas de sus hijos
Tras la muertes de sus hijos, la pareja viajó a los parques de Disney, ubicados en Estados Unidos, para esparcir las cenizas de sus hijos. El motivo fue hacerles un homenaje eterno en unos de los lugares más emblematicos para la níñez.
Tamara reveló que precisamente las esparcieron por la estatua de Walt Disney y Mickey Mouse, frente al castillo de Cenicienta. “Empezamos a mandar la mano para atrás, hicimos un pocito en la tierra y tiramos las cenizas ahí”, contó.
